

Oriente de la Ciudad de México a 16 de mayo de 2026
“Los libros han salvado a alguien siempre: quizá una vida, quizá un alma.”
— Irene Vallejo, El infinito en un junco
Hace más de 26 años llegué a la Masonería siendo una mujer mucho más joven, con preguntas, inquietudes y el anhelo de encontrar un camino de crecimiento y propósito. En aquel momento, nuestra querida y Past Muy Respetable Gran Maestra Venerable Hermana IVONNE ALTAN TORRES conducía los destinos de la Gran Logia con una presencia que imponía respeto, admiración y confianza.
Desde entonces, he sido testigo de su caminar.
En una época muy distinta a la que vivimos hoy —cuando abrir espacios para las mujeres dentro de los ámbitos de pensamiento, liderazgo y construcción no era sencillo— Ivonne representó para muchas de nosotras la certeza de que una mujer podía ejercer la autoridad sin perder la sensibilidad; podía ser firme sin dejar de ser fraterna; podía sostener ideales elevados desde la congruencia absoluta entre la palabra y la acción.
Quizá por eso no me sorprende que entre sus grandes amores estén los libros, la literatura y las voces de mujeres y hombres que han pensado el mundo desde la profundidad humana. Porque Ivonne pertenece a esa generación de mujeres que comprendieron que leer también era una forma de libertad, y que abrir camino para otras mujeres era una responsabilidad ética y fraterna.
A lo largo de estas más de dos décadas hemos visto transformarse muchas cosas: generaciones, visiones, luchas, formas de entender la Masonería y también la vida misma. Hemos compartido desde diferentes espacios, alegrías, proyectos, aprendizajes y también momentos difíciles, particularmente aquellos desafíos de salud que nuestra querida Ivonne ha enfrentado con una fortaleza admirable, con dignidad y con esa disciplina interior que siempre la ha caracterizado.
Y si algo permanece intacto después de tantos años, es la profunda inspiración que provoca en quienes hemos tenido la fortuna de coincidir con ella.
Te admiro, te respeto y te quiero profundamente.
Hoy, en el aniversario de la Constituyente, Ilustre Benemérita y Leal R∴ L∴ S∴ F∴ “Alma Mexicana 9” N° 1, deseo reconocer no sólo tu trayectoria masónica, sino el legado humano que dejas en tantas Hermanas que hemos aprendido de tu ejemplo.
Porque mujeres como Ivonne nos recuerdan que la Masonería femenina debe seguir siendo un telar de mujeres que inspiran a otras mujeres; mujeres capaces de pensar, construir, resistir y transformar su entorno con inteligencia, sensibilidad y carácter.
Querida Ivonne: gracias por el camino recorrido, por la luz compartida y por todo aquello que, quizá sin proponértelo, sembraste en tantas de nosotras hace ya más de veinte años.
Y quizá, después de todo este tiempo, podría decir que algunas personas se parecen a los libros que más amamos: aquellos a los que siempre volvemos, porque en sus páginas encontramos inteligencia, fortaleza, memoria, refugio y verdad.
Así eres tú, querida Ivonne: un libro entrañable, profundo y luminoso, de esos que dejan huella para siempre en la vida de quienes tenemos el privilegio de leerlos.
Que el Gran Arquitecto del Universo continúe iluminando tu vida y tus trabajos.
Con admiración, respeto y profundo cariño fraternal.
M∴ R∴ G∴ M∴ V∴ H∴ María Gabriela Toledo Peralta